LA HISTORIA DEL SECTOR DE LA CLIMATIZACIÓN




En la época de nuestros ancestros, la solución era ir a las montañas o a los ríos para apaciguar el calor que hacía y así poder refrescar los cuerpos. Otra alternativa era aumentar la evaporación del sudor mediante el abanico de mano que fue inventado hace más de 4.000 años, por el inventor Ding Huan.

En  el año 1758 el patriota norteamericano, Benjamín Franklin, escribió una carta a un amigo donde explica que había experimentado con líquidos volátiles de rápida evaporación como el alcohol y el éter para enfriar agua. En la misma carta cuenta que logró bajar la temperatura del agua de 64⁰F hasta 6⁰F, por debajo de los 32⁰F del punto de congelación del agua, produciendo hielo.

Unos pocos años después, el doctor en medicina John Gorrie, en el estado de la Florida, notó que los pacientes se recuperaban mucho mejor en climas fríos que en calientes. Gorrie instaló bandejas con hielo pegadas al techo sobre las camas de los pacientes. El aire se enfriaba y bajaba sobre el paciente, ya que el aire frío es más pesado que el caliente y salía de la habitación a través de aperturas en el suelo.

De esta forma el Dr. Gorrie logró mantener frescos a sus pacientes y así mejorar la condición de sus enfermos. Este se consideró el primer sistema de aire acondicionado, pero resultaba demasiado costoso pues tenían que transportar el hielo en barcos desde el norte de Estados Unidos hasta la Florida.

En el año 1902, Willis Carrier, inventó el equipo moderno de aire acondicionado para utilizarlo en una imprenta; comprimiendo el amoniaco y después evaporándose para enfríar el agua, la cual pasaba por dentro de serpentines que a su vez enfriaban para quitarle el vapor del agua al aire por medio de la condensación. El aire era distribuido utilizando los conductos por toda la imprenta.

Este sistema era práctico para aplicaciones industriales pero no era recomendable para otras aplicaciones, ya que el amoniaco es muy tóxico y los equipos ocupaban mucho espacio. Al principio de los años 20, Carrier desarrolló un compresor mucho más eficiente que utilizaba un refrigerante, no era tóxico y se llamaba dielene. La empresa DuPont no desarrolló el Freón hasta el año 1928.

Alrededor del año 1925 se utilizó el aire acondicionado en salas de cine y en las tiendas por departamento; se dieron cuenta de que la presencia de los clientes aumentó considerablemente en los meses calientes de verano. Sin embargo, los edificios de oficina no utilizaron aire acondicionado hasta que los fabricantes empezaron a comprobar (a través de estudios) que aumentaba la productividad de los empleados hasta un 24% en ambientes climatizados.

La evolución del aire acondicionado

En 1921, Carrier patentó una máquina de refrigeración centrífuga; fué el primer invento que permitía enfriar grandes espacios. Esto llevó a la compañía a ser una pionera en el diseño y en la fabricación de máquinas de refrigeración con espacios grandes. Aumentando la producción industrial durante el verano, el aire acondicionado revolucionó, sin duda, la vida norteamericana.

Pero no fue hasta 1928 cuando Carrier desarrolló el primer equipo dedicado a enfriar y calentar los hogares; invento que lamentablemente, en un primer momento acabó chocando con la gran depresión económica de los Estados Unidos ya que las ventas no cumplieran las expectativas creadas. Pero a partir de la II Guerra Mundial la situación cambió, comenzó a extenderse la compra de los sistemas de refrigeración en todo el país y a nivel mundial.

Décadas de los años 70 y 80

En una época poco asociativa (acostumbrada aún a carecer de organizaciones no lucrativas) un grupo de técnicos españoles estimó en 1974 la necesidad de agruparse para conseguir un mejor desarrollo e implantación de las tecnologías de climatización, calefacción y frío. Ante este ambiente, muchos ingenieros que habían terminado recientemente su carrera, le expresaron a los más veteranos sus inquietudes y la necesidad de profesionalizar el sector; a lo largo de 1974 se fueron desarrollando diversas conversaciones y reuniones.

Después de muchas reuniones y conversaciones, un grupo de profesionales decidió  trasladar las inquietudes al entonces ex ministro de la Vivienda, Vicente Mortes Alfonso, Ingeniero de Caminos, que había demostrado un profundo conocimiento de los problemas del sector inmobiliario y había conseguido desarrollar una normativa técnica novedosa en la edificación..

El 22 de enero de 1975 se celebró la primera Rueda de Prensa de presentación de ATECYR. Su presidente, Mortes Alfonso declaró: “Normalización, información, enseñanza, control de calidad, lucha contra la polución y ahorro de energía, pueden considerarse como nuestros objetivos principales. Cada vez hacen falta más y mejores técnicos, y la única forma de mantener sus conocimientos al día es creando una organización interprofesionales que se ocupe de su formación permanente, pues no hay que olvidar que las técnicas necesarias para salir airosamente del constante reto diario de la evolución tecnológica son tan recientes que, muchas de ellas, han sido descubiertas después de haber terminado nuestros profesionales sus estudios académicos”. Al recordar hoy esta primera intervención de hace más de 40 años, en la que ya se hablaba de ahorro energético, comprobamos con una enorme satisfacción: lo visionarios y estratégicos que fueron los fundadores de Atecyr en un momento en el que ni siquiera estaba en marcha el protocolo de Kioto.

Aparecen las primeras plantas enfriadoras con refrigerantes halogenados (para elevar la seguridad de las instalaciones evitando explosiones e intoxicaciones que producían los refrigerantes naturales) y las primeras plantas enfriadoras agua-aire. En paralelo, aparecen los primeros compresores semi-herméticos y herméticos accionados eléctricamente. Al final de la década de los 80 aparecen los compresores de tornillo semi-herméticos.

Los sistemas de control evolucionan utilizando sensores y actuadores eléctricos y neumáticos, P, PI y PID. Existió una mejoría sustancial de las unidades terminales y de la difusión introduciendo sistemas de caudal variable.

En los años 80, Europa inició un camino diferente, basado en el bienestar. Experimentó y desarrolló soluciones más avanzadas que las americanas, sistemas que hoy son las que lideran el mercado: los sistemas radiantes, el retorno de la inducción y, como no, la aparición de los sistemas de expansión directa, entre otros artefactos. También se produjo una gran mejora en la reducción de dimensiones de los equipos y en la disminución de los niveles sonoros.

Década de los años 90

La evolución tecnológica quizás no es excesiva, pero las gamas de equipos, sus características constructivas y de diseño, han mejorado sustancialmente desde los años 90.

Se mejoraron los conceptos de diseño de distribución de agua aumentando la temperatura de agua refrigerada y disminución de la temperatura de agua caliente; se mejoró la calidad de todos los equipos como efecto de la entrada en vigor de las normas EN e ISO (motores, compresores, ventiladores, bombas etc.), armonizadas en pro de un mercado único; se aprovechó toda la posibilidad de los combustibles (aprovechamiento de la condensación del agua de los humos) mediante las calderas de baja temperatura y de condensación. Así mismo, comienza la desaparición de carbón, fuelóleo y gasóleo como fuentes energéticas a favor y el dominio del gas natural; desaparecieron los refrigerantes dañinos para la capa de ozono (los que contienen cloro).

También se produjeron cambios importantes en el diseño como consecuencia de la necesidad de repartición de gastos (Directivas Europeas y RITE) y del aprovechamiento de la energía. Como consecuencia, comienza la utilización intensiva del aire exterior como medio de refrigeración (sobre todo en invierno y medias estaciones) con la ayuda del enfriamiento adiabático. Aparecieron los compresores frigoríficos rotativos (de paletas, scroll, de tornillo, centrífugos) y desaparecieron los compresores alternativos de pistón.

Alrededor de los años 2000, ocurrió un gran avance con los sistemas de control a través de los Sistemas de Gestión Técnica Centralizada; con gran avance en general de la electrónica en todos los equipos e instalaciones. Hoy en día, las técnicas de control, la regulación, la transmisión de datos, la manipulación de los mismos y la simulación ‘in tempo’; transforman la información en conocimiento y permiten una eficiencia impensable no sólo como lo fue hace 50 años, sino probablemente continuará 25 años más.