
Para el funcionamiento del sistema HVAC se necesita un dispositivo de expansión que el que disminuye la presión y la temperatura del aire. El otro dispositivo es el evaporador, este disminuye la temperatura del aire de forma continua; esto de logra transfiriendo el calor al refrigerante.
Un dispositivo clave es el compresor, de él depende el funcionamiento del aire acondicionado. El compresor incrementa la presión y la temperatura del gas, esto se logra comprimiendo el refrigerante. Posteriormente, dispositivo del condensador es el que cede el calor que ha acumulado en el refrigerante hacia el exterior.
Por último, el filtro secador es el que filtra la suciedad que contamina el aire.
Tipos de sistemas HVAC
Entre algunos tipos del sistema HVAC se encuentran:
Bomba de calor: Exprime el calor de un lugar frío para calentarlo y posteriormente soltarlo en una habitación, logrando así regular la temperatura interna.
Split: Es uno de las comunes y usados en actualmente. Su funcionamiento depende del compresor que actúa como una unidad externa y una unidad interna por habitación. Se encuentra en dos modalidades minisplit y sistema central.
Mini Split (Sistema de aire sin conducto): También se le conoce como aire acondicionado de techo, es utilizado para lugares más pequeños y el que se suele utilizar en los hogares. La unidad interior se encarga de subir o bajar la temperatura y la unidad exterior está compuesta por el compresor y condensador.
El sistema HVAC está presente en todos los equipos de aire acondicionado de nuestro entorno, los de nuestra propia casa, trabajo, edificaciones y grandes industrias. Su finalidad es acondicionar o acoplar el aire para que sea apto y saludable para los usuarios, permitiendo regular la temperatura cuando el usuario lo desee; todo esto se logra con un proceso de calentamiento, ventilación, enfriamiento, limpieza y humidificación/deshumidificación.